sábado, 31 de diciembre de 2011

Sólo contigo puedo conseguirlo.


Si quieres subimos a casa y cambiamos el mundo. Quiero que hagamos planes, que deshagamos los antiguos y que encuentres todos los que cosí a tu espalda para que no me olvidases. ¿Tienes algo que hacer en los próximos 100 años? Porque te voy a llevar la agenda. Los días impares te los dejo libres, para que te de tiempo a echarme de menos y yo no pueda echarte de más. Los domingos cenaremos a las 11 de la mañana y dedicaremos el día a inventar nuevas formas de querernos, que la de querernos eternos la tenemos muy gastada. Te puedo preparar orgasmos en el sofá y que los encuentres en la cocina siguiendo el rastro de gemidos que te dejaré en el pasillo. Me harás alunizar a la hora de la siesta, te haré despertar a las 9 de la noche, únicamente para abrazarte tan fuerte que te sangre el corazón. Siempre pensé que quien se quiere los domingos es para siempre. Qué, ¿Te apetece? Porque no te preocupes, que a esta vida invito yo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... que los besos no son contratos y los regalos no son promesas."
Jorge Luis Borges







A veces, cuesta ver las rayas que trazamos, hasta que las cruzamos, es ahí cuando confiamos en nuestros seres queridos para que nos rescaten y nos den algo a lo que aferrarnos. También están las rayas claramente marcadas, aquellas que, si te atreves a cruzar tal vez nunca encuentres el camino de vuelta.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Se busca un corazón capaz de aguantar mis cambios de humor. Capaz de desenredarme el alma. Que aborrezca el rosa, las nuevas tecnologías y los paraguas. Que nunca grite ni hable bajito, y que sepa frenar el frío. Que siempre vuelva, aunque nos tengamos que volver locos. Que sepa dar besos, que siempre dé besos. 
Y sobretodo que no se convierta en humo, después de unas cuantas caladas.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Eres la última mierda que pisa mi calle


No me conformo con mucho y estoy a gusto con poco, de un momento a otro paso de ser la chica más normal a la más compleja que te puedes echar en cara, paso de ser comprensiva a borde, de guapa a fea, de tonta a lista, de estar en ON a estar en OFF, de quererte y apreciarte a pensar que eres la última mierda que pisa mi calle.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Haz lo que quieras, haz lo que te salga del culo, del alma, del pie, del corazón, de donde sea pero hazlo.
No quiero que llegues a vieja y te pese más lo que no hiciste, y te pese tanto tanto tanto como un elefante...
¿Entiendes lo que te digo?Equivócate, mete la pata, jódelo todo, vuelve a construirlo, pídele una cita al frutero, compra un billete de avión sin retorno, duerme en un portal, haz el ridículo, deja que te rompan el corazón, come en una comuna hippie, abre un Sex Shop, dejalo todo por un sueño, pero porfavor...

                                                                            
VIVE


sábado, 10 de diciembre de 2011

Te mueres por unas miserables caricias. Por un plan de lunes por la tarde. De besos a cada rayito de sol. Aunque sea de puntillas. Aunque se haga de noche después. Te mueres. Y lo sabes. Lo dicen tus ojos. Pero como eres muy Chuck Bass, te haces el difícil. Y yo, sigo en mi línea. Siempre firme. Pero tranquilo, estás más que calado.
Aléjate de mi

viernes, 9 de diciembre de 2011

Estoy harta de ver las cosas desde fuera y no poder sentir.


Tengo más que prohibido sentir para no sufrir nada. Evito cualquier tipo de sentimiento que me lleve al enamoramiento, rechazo cualquier tipo de imagen amorosa en mi vida real pero creo miles de películas románticas en mi cabeza aun que sepa que nunca se cumplirán. Es contradictorio, ¿verdad? Yo soy la contradictoria.. que si te quiero me aburro de ti, que si no me quieres me encapricho de ti... Pues así están las cosas, y por muchos príncipes azules que me imagine no va a aparecer ninguno tirando piedras a mi ventana a las tres de la mañana, ninguno que me haga volar sin despegarnos del colchón, ninguno que me suba a los tejados a ver las estrellas, ninguno que se bañe conmigo rodeados de velas, ninguno que me lleve a cenar a un Döner Kebab o un Mc'Donalds, ninguno que se quede bajo la lluvia para besarme, ninguno que venga a despertarme por las mañanas o desearme las buenas noches con un revolcón. No hay ninguno, ninguno como en mis cuentos de hadas, en mis comedias románticas... Así que voy a hacer un favor al mundo y a ser realista de una puta vez. Algún día llegará alguien con todos sus defectos, con el que no podré rechazar lo que sienta por él, ¿no?

-   ¿Por qué siempre coges el camino más difícil?
-  Y tú, ¿por qué asumes que tengo dos caminos entre los que elegir?

Atrévete conmigo-

Las cosas no van así, como tú quieres. Conmigo van como yo las guio y un poquito de ti. Tu miedo es más grande del que yo pueda sentir. Tienes miedo, miedo de mí, miedo de quedarte a solas conmigo y querer volverlo a repetir. Seamos sinceros, eres un cobarde y aunque te mueras de ganas tienes miedo de que salga bien, de pillarte... y lo sé, porque siento lo mismo, miedo.

Si alguien se enterara estaríamos acabados... Es cuestión de reputación y queremos hacernos daño. Quiero hacerte daño. Quiero besarte. Nos contradecimos, somos bipolares. Yo más que tú y tú más que yo. Eres bestia, eres pasional, eres tonto, eres inevitable, eres tú y eres raro. No te quiero, no te extraño, no te olvido no te hecho de menos. Te odio, me muero de ganas de pasar la noche entre tus sábanas. Te odio, me muero de ganas por robarte un beso. Regalarmelo y luego, ya si eso, te olvido. O fúmate algo, y me lo cuentas.




Sé los segundos exactos que trascurren desde que amanece hasta que me besas, son siete, igual que las noches que hemos conquistado a base de mantas y almohadas. También sé el momento justo en el que vas a abrazarme y las milésimas que tardaré en decirte que te quiero. Sé como saben una décima parte de tus sonrisas, aún me queda mucho por explorar. Tardas dos segundos en estremecerte cuando te rozo la espalda y menos de medio en cambiar la forma de mirarme. El momento justo en el que empezar a quitarnos la ropa me lo sé de sobra y las veces que hemos cambiado la forma de vernos son incontables. De hueso y de metal también vive un corazón y con chupachups de manzana y chicle todo se ve diferente. Si vivimos en tu cama el frío nunca nos llega, si hace calor le hacemos la competencia al sol y nos regalamos un par de horas. Porque ya sabes, a base de champán, chocolate, colchones y chimeneas vive la gente más feliz y nosotros somos los más felices del mundo, sobretodo yo, porque ya ha amanecido y sólo me queda contar hasta siete...