miércoles, 18 de diciembre de 2013
Tengo tropecientos besos helados guardados para tus labios, reservados para tu pecho.
martes, 17 de diciembre de 2013
Esta sala de espera sin esperanza...
Tus manos pasaron a formar parte de mi cuerpo totalmente, se habían fundido en él con tanto calor. Esa noche había promoción en mis bragas por apertura, pero sólo para ti. Y tu mirada marrón se volcó en mis ojos en el momento preciso que echaba un suspiro al cielo y al infierno al mismo tiempo. Las ganas de morderte esos labios y tu sonrisa al segundo de intentarlo.No estoy para nadie, no estoy en tu piel, ya no estoy para engancharme.
Cuando nos veíamos no había mañana en tu cama, igual pasábamos 5 días seguidos sin salir de debajo de tus sábanas. No nos queríamos nada, pero nos tocábamos todo. Hasta que caímos los dos y las noches casuales que nos pillaban desprevenidos al principio, luego nos pillaban con rutina y a mi con más ganas. Y te esfumaste sin dejar rastro de tu olor, dejándome sin polvos mágicos que me hacían volar (pero más mágicos eran los que me echabas), dejándome sin pólvora para incendiarte otra vez, a ti yo, y los dos a tu colchón.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
