En mis locos intentos de perderte de vista, siempre pierdo.
Y no lo entiendo, voy corriendo detrás tuyo por mucho que me ignores. No lo entiendo, porque aún sabiéndolo, no lo evito. Mi cabeza te sigue sigilosamente por las miradas de otra gente en la que se que tú no estás, relaciona todo contigo como si fueras su puto universo y en él me pierdo, en cada beso que me has dado y cada historia que me has dado. Las ganas de volver a estar contigo se multiplican, como las ganas de morderte los labios para que no te vuelvas a marchar.
Quiero encerrarte y se que vas a escapar. Así que, ¿por qué no vas viniendo por tu cuenta? Antes de que te de mas miedo del que tienes a aficionarte a besar mis caderas, a oler mi jersey y a morder mi boca. Deja que ganen, por esta vez, mis ganas locas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario